Domestic Violence, 2001
Frederick Wiseman
Estados Unidos
¿Por qué la elección?
“Cuando se trata de violencia doméstica, si alguien dice que hubo violencia, la hubo”, le dice un policía al hombre cuya agresión abre el extenso y detallado documental de Frederick Wiseman, Domestic Violence. A la frase del policía le subyacen cientos de escenas parecidas, escenas en las que se formularon las mismas preguntas y se escucharon las mismas respuestas. Este policía conoce bien los resquicios por los que se cuela la verdad de en este tipo de hechos, por eso su respuesta no proviene de una idea asimilada en una capacitación, sino que es el producto de la constatación.
En su ir y venir de los hogares a las instituciones y de los refugios de nuevo a los hogares de Tampa, Florida, Wiseman hace una minuciosa descripción de cada caso y de cada procedimiento e incursiona, con un perturbador nivel de detalle, en los pormenores de la violencia doméstica y su respuesta estatal. Después de los 196 minutos que dura la película –y al cabo de la devastadora escena final– la repercusión humana, social y política de este tipo de violencia se hace irrefutable. Tan irrefutable como la frase del policía y especialmente urgente hoy, veinticinco años después, cuando la autenticidad de los hechos –y con ello la realidad de la violencia– está más amenazada que nunca.
Ficha técnica
