Les choses humaines, 2021
Yvan Attal
Francia
¿Por qué la elección?
Permitir algo o condescender en que se haga es la manera como el diccionario define el consentimiento. Pero jurídicamente la definición se amplía para incluir la manifestación libre y consciente de la voluntad de la aceptación o del permiso. Es así como en el ámbito legal no se trata solo de permitir algo, se trata, sobre todo, de haber sido libre y consciente al hacerlo. Y es exactamente de esto, de la posibilidad humana y legal del consentimiento en materia sexual de la que se ocupa Yvan Attal en Les choses humaines .
Un joven hijo de un periodista prominente y una intelectual feminista, estudiante de una universidad de élite en Estados Unidos, es acusado por la hija del novio de su madre de haberla violado. Él niega la violación y le contrapone el relato de una relación sexual consentida. Torpe, brusca quizás, pero consentida. Acusado y llevado a juicio será cada vez más evidente su incapacidad de comprender lo que ha hecho. Tan presentes en el comportamiento, tan consustanciales a la masculinidad, tan afines a la satisfacción sexual masculina, la coacción, la unilateralidad y la violencia no admiten, ni siquiera en la Francia de la segunda década del siglo XXI, cuestionamiento alguno.
En Les choses humaines, Attal señala esta consustancialidad, muestra su presencia en el imaginario de personas e instituciones y, sobre todo, revela la manera como esta cultura ha moldeado el deseo femenino. El consentimiento, en las mujeres que retrata Attal, está definido por la sumisión, la resignación o la impotencia. Ni libres ni conscientes, estas mujeres conceden o permiten, no consienten. Hasta que un día una de ellas se decide a cuestionar las cosas y a hacerlas llamar por su verdadero nombre.
Ficha técnica
